BLAISE PASCAL
Blaise Pascal es másconocido para el lector general por sus dos obras literarias, los Pensées y lasLettres écrites par Louis de Montalle à un provincial de ses amis, y eshabitual condensar su carrera matemática en algunos párrafos dentro del relatode sus prodigios religiosos. En este lugar, nuestro punto de vista debenecesariamente diferir, y consideraremos primeramente a Pascal como unmatemático de gran talento, que por sus tendencias masoquistas de auto tortura y especulaciones sin provechosobre las controversias sectarias de su tiempo, cayó en lo que podemos llamarneurosis religiosa.
La faceta matemática dePascal es quizá una de las más importantes de la historia. Tuvo la desgracia depreceder a Newton por sólo muy pocos años, y de ser contemporáneo de Descartesy Fermat, hombres más equilibrados que él. Su obra más original, la creación dela teoría matemática de probabilidades, se debe también a Fermat, quien pudofácilmente haberla formulado solo. En Geometría, en la cual es famoso como unaespecie de niño prodigio, la idea creadora fue proporcionada por un hombre,Desargues, de mucha menos celebridad. En su esquema sobre la cienciaexperimental, Pascal tuvo una visión mucho más clara que Descartes, desde elpunto de vista moderno del método científico, pero le faltaba la exclusividadde objeto de Descartes, y aunque a él sedeben estudios de primera categoría, se desvió de lo que pudiera haber hecho acausa de su morbosa pasión por las disquisiciones religiosas. Es inútilespecular sobre lo que Pascal podría haber hecho. Narraremos su vida tal comofue, y al considerarle como matemático diremos que hizo lo que estaba en él yque ningún hombre podría haber hecho más. Su vida es un constante comentario dedos de las historias, o símiles del Nuevo Testamento, que era su constantecompañero y su infalible amparo: la parábola de los talentos y la observaciónacerca de que el vino nuevo rompe los odres viejos. Si hubo un hombremaravillosamente dotado que sepultara su talento, fue Pascal, y si hubo unamente medieval que se quebrara en su intento de mantener el nuevo vino de laciencia del siglo XVII fue la de Pascal. Sus grandes dotes habrían sidoconcedidas por equivocación a la persona que Pascal fue. A la edad de 7 añosPascal se trasladó con su padre y hermanas, desde Clermont a París. Por estetiempo el padre comenzó a enseñar a su hijo. Pascal era un niñoextraordinariamente precoz. Tanto él como sus hermanas parece que han tenido untalento natural notable. Pero el pobre Blaise heredó (o adquirió) un miserablefísico con una mente brillante, y Jacqueline, la más inteligente de sushermanas, parece haber sido semejante a su hermano, pues cayó víctima de unamorbosa religiosidad.
Lo que sucedió cuando Pascalcomenzó a estudiar Geometría ha sido una de las leyendas de la precocidadmatemática. De pasada podemos recordar que los niños prodigios en Matemática noaparecen repentinamente, como algunas veces se ha dicho de ellos. La precocidaden Matemática ha sido muchas veces el primer destello de una gloriosa madurez,a pesar de la persistente superstición de lo contrario. En el caso de Pascal lagenialidad matemática precoz no se extinguió con el desarrollo, pero fueahogada por otros problemas. La capacidad para la Matemática persistió, comopuede observarse en el caso de la cicloide, en una época posterior de su breve vida,y si hay que buscar un culpable de que pronto renunciara a la Matemática, seencontraría probablemente en su estómago. Su primera hazaña espectacular fuedemostrar por su iniciativa y sin la sugestión de ningún libro que la suma delos ángulos de un triángulo es igual a dos ángulos rectos. Esto le alentó acontinuar en sus estudios.